USO RODILLO NEUMATICO AUTOPROPULSADO
Lo más común es utilizar estas unidades en el trabajo de “cierre” de la superficie de rodadura de la carretera, pero también tiene aplicaciones en los trabajos de descomposición de la mezcla y compactación intermedia.
La característica fundamental de estas unidades es la acción
de “amasado” que ejercen los neumáticos. Esto permite que la máquina sobre
neumáticos múltiples (7 / 8 ó en algunos casos 9) recoloque las partículas de
la capa por donde circula, dándole un acabado estable y muy apretado de todos
los componentes granulares que conforman la mezcla.
Tal vez el punto más crítico en el rendimiento de este equipo
sea el empleo correcto en cada momento del trabajo, de la presión de inflado de
los neumáticos. Cuánto más alta es la presión menor es la superficie de
contacto con la mezcla caliente y, por lo tanto, mayor es el esfuerzo de
compactación transmitido a la capa de rodadura. Los expertos aconsejan mantener
la presión alta al realizar la tarea de descomposición y compactación
intermedia.
Si se disminuye la presión de los neumáticos, la parte
inferior de los mismos se aplana, aumentando la superficie de contacto con el
suelo. El esfuerzo de compactación es menor, pero se acentúa la acción de
amasado y de “cierre”, de ahí que es necesario reducir la presión en las
pasadas de terminación de la capa de rodadura.
Es fundamental mantener en buen estado de funcionamiento el
sistema de riego o rociado de agua en esta familia de maquinarias. Cuando se
empieza a trabajar los neumáticos están fríos y, a menos que se los mantenga
húmedos, el asfalto caliente se les adherirá. A medida que se opera los
neumáticos se va calentando, el asfalto ya no se pega y el operador puede
desconectar el sistema de rociado de agua.
Es conveniente añadir, en el agua del sistema de riego, un
producto que evite la formación de “sarro” y las subsiguientes obstrucciones en
las toberas de rociado. Generalmente en las obras las aguas disponibles son
“duras” con altas proporciones de sales.
En lugares fríos, con mucho viento, es aconsejable el uso de
“polleras” laterales en la parte de los neumáticos (traseros y delanteros). El
objetivo es mantener una temperatura adecuada para evitar el pegado del asfalto
a los neumáticos.
El operador debe controlar regularmente los “rascadores” de
las ruedas, aseguran la perfecta limpieza de las bandas de rodadura.
Es clave que esta máquina tenga alarma de retroceso muy
audible, muchos accidentes en obras viales han sido producto del retroceso de
estos equipos.
“Sugerencias sobre compactación
asfáltica” – REVISTA POTENCIA (Año 1992)
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